miércoles, 25 de noviembre de 2009

CUESTIONARIO

1: ¿Que fue el imperiop romano de occidente?





2: ¿Cual era la superficie maxima de el imperio romano del Oriente?





3: cual fue la epoca mas brillante de la civilizacion musulmana?





4: ¿ Que es el imperio Bizantino?





5: ¿A que mas se dedicaban el imperio bizantino?






6: ¿ Que fue lo que mas te gusto? ¿porque?

imagenes imperio bizantino


imperio Bizantino

Imperio bizantino es el término historiográfico utilizado desde el siglo XVIII para referirse al Imperio Romano de Oriente en la Edad Media. La capital de este imperio cristiano se encontraba en Constantinopla (en griego: Κωνσταντινούπολις, actual Estambul), de cuyo nombre antiguo, Bizancio, fue creado el término Imperio bizantino por la erudición ilustrada.

En tanto que continuación de la parte oriental del Imperio Romano, su transformación en una entidad cultural diferente de Occidente puede verse como un proceso que se inició cuando el Emperador Constantino trasladó la capital a la antigua Bizancio (que entonces rebautizó como Nueva Roma, y más tarde se denominaría Constantinopla); continuó con la escisión definitiva del Imperio en dos partes tras la muerte de Teodosio I, en 395, y la posterior desaparición, en 476, del Imperio Romano de Occidente; y alcanzó su culminación durante el siglo VII, bajo el emperador Heraclio I, con cuyas reformas (sobre todo, la reorganización del Ejército y la adopción del griego como lengua oficial), el Imperio adquirió un carácter marcadamente diferente al viejo Imperio Romano.

A lo largo de su dilatada historia, el Imperio bizantino sufrió numerosos reveses y pérdidas de territorio, pese a lo cual continuó siendo una importante potencia militar y económica en Europa, Oriente Próximo y el Mediterráneo oriental durante la mayor parte de la Edad Media. Tras una última recuperación de su pasado poder durante la época de la dinastía Comneno, en el siglo XII, el Imperio comenzó una prolongada decadencia que culminó con la toma de Constantinopla y la conquista del resto de los territorios bajo dominio bizantino por los turcos, en el siglo XV.

Durante su milenio de existencia, el Imperio fue un bastión del cristianismo, y contribuyó a defender Europa Occidental de la expansión del Islam. Fue uno de los principales centros comerciales del mundo, estableciendo una moneda de oro estable que circuló por toda el área mediterránea. Influyó de modo determinante en las leyes, los sistemas políticos y las costumbres de gran parte de Europa y de Oriente Medio, y gracias a él se conservaron y transmitieron muchas de las obras literarias y científicas del mundo clásico y de otras culturas.

imagenes de civilizacion musulmana


civilizacion musulmana

Cultura musulmana es la expresión utilizada por los historiadores para describir todas las prácticas culturales de los pueblos islamizados, sobre todo en el pasado. Se considera que la cultura musulmana tuvo su apogeo durante la Edad Media en Occidente, época que coincide con la máxima extensión que llegaron a tener los diferentes reinos de tronco musulmán.

Imagenes de reino romano de oriente


imperio romano de oriente

El Imperio Romano fue una etapa de la civilización romana en la Antigüedad clásica caracterizada por una forma de gobierno autocrática. El nacimiento del imperio viene precedido por la expansión de su capital, Roma, que extendió su control en torno al Mar Mediterráneo. Bajo la etapa imperial los dominios de Roma siguieron aumentando, llegando a su máxima extensión durante el reinado de Trajano, abarcando desde el Océano Atlántico al oeste hasta las orillas del Mar Negro, el Mar Rojo y el Golfo Pérsico al este, y desde el desierto del Sahara al sur hasta las tierras boscosas a orillas de los ríos Rin y Danubio y la frontera con Caledonia al norte. Su superficie máxima estimada sería de unos 6,14 millones de km².

El término es la traducción de la expresión latina Imperium Romanum, que no significa otra cosa que el dominio de Roma sobre dicho territorio. Polibio fue uno de los primeros cronistas en documentar la expansión de Roma aún como República. Durante casi tres siglos antes de César Augusto, Roma había adquirido numerosos dominios en forma de provincias directamente bajo administración senatorial o bajo gestión consular, y también mediante pactos de adhesión como protectorados de estados aliados. Su principal competidora en aquella época fue la ciudad púnica de Cartago cuya expansión rivalizaba con la de Roma y por ello fue la primera gran víctima de la República. Las Guerras Púnicas obligaron a Roma a salir de sus fronteras naturales, la península Itálica, y poco a poco adquirió nuevos dominios que debía administrar, como Sicilia, Cerdeña, Córcega, Hispania, Iliria, etc.

Los dominios de Roma se hicieron tan extensos que pronto fueron difícilmente gobernables por un Senado incapaz de moverse de la capital ni de tomar decisiones con rapidez. Asimismo, un ejército creciente reveló la importancia que tenía poseer la autoridad sobre las tropas, de cara a obtener réditos políticos. Así fue como surgieron personajes ambiciosos cuyo objetivo principal fue el poder. Este fue el caso de Julio César, quien no sólo amplió los dominios de Roma conquistando la Galia, sino que desafió la autoridad del Senado romano.

El Imperio romano como sistema político surgió tras las guerras civiles que siguieron a la muerte de Julio César, en los momentos finales de la República romana. Se alzó como mandatario absoluto en Roma, haciéndose nombrar Dictator (dictador). Tal osadía no agradó a los miembros del Senado romano, que conspiraron contra él asesinándole durante los Idus de marzo en las mismas escalinatas del Senado, restableciendo así la república, pero su retorno sería efímero. El precedente no pasó desapercibido para el joven hijo adoptivo de César, Octavio Augusto, quien sería enviado años más tarde a combatir contra la ambiciosa alianza de Marco Antonio y Cleopatra.

A su regreso victorioso, la implantación del sistema político imperial sobre un imperio territorial que de hecho ya existía, resulta inevitable, aun manteniendo las formas republicanas. Augusto aseguró el poder imperial con importantes reformas y una unidad política y cultural (civilización grecorromana) centrada en los países mediterráneos, que mantendrían su vigencia hasta la llegada de Diocleciano, quien trató de salvar un imperio que caía hacia el abismo. Fue éste último quien, por primera vez, dividió el imperio para facilitar su gestión. El imperio se volvió a unir y a separar en diversas ocasiones siguiendo el ritmo de guerras civiles, usurpadores y repartos entre herederos al trono hasta que, a la muerte de Teodosio I el Grande, quedó definitivamente dividido.

Finalmente en 476 el hérulo Odoacro depuso al último emperador de Occidente, Rómulo Augústulo. El senado envía las insignias a Constantinopla, la capital de Oriente, formalizándose así la capitulación del imperio de Occidente. El imperio oriental proseguiría varios siglos más bajo el nombre de Imperio Bizantino, hasta que en 1453 Constantinopla cayó bajo el poder otomano.

El legado de Roma fue inmenso, tanto es así que varios fueron los intentos de restauración del imperio, al menos en su denominación. Destaca el intento de Justiniano I, por medio de sus generales Narsés y Belisario, el de Carlomagno así como el del propio Sacro Imperio Romano Germánico, pero ninguno llegó jamás a reunificar todos los territorios del Mediterráneo como una vez lograra la Roma de tiempos clásicos.

Imagenes de rino germanos de occidente del siglo 5º


Reinos germanos de occidente siglo V

Después de las llamadas “Grandes invasiones” germanas, el occidente quedó configurado económicamente en tres zonas: la de herencia tardo-romana, herencia germana y herencia ponderada (mixta entre la germana y la romana).
La oleada germana
(Ampliar imagen)
La llegada de los germanos a las provincias del imperio impulsó la ruralización ya existente en el imperio, y la decadencia de las ciudades. La vida urbana se eclipsa.

Cuando los aristócratas germanos se dejan deslumbrar por la vida romana, las ciudades comienzan a revivir lentamente. Buen ejemplo de ello es Toledo. Sin embargo, ya no eran ciudades, si no meras aglomeraciones, ajenas a la economía, de orden político-militar y religioso. Ya no cumplían las funciones económicas urbanas como centros comerciales y de manufacturas, si no que llegan a ruralizarse.

Pese a todo, las ciudades plenamente romanas se ven favorecidas por su posición privilegiada y llegan a ser reconquistadas por el imperio romano de oriente. Siguen siendo ciudades comerciales, en tanto que la tarea de la manufactura pasa a manos campesinas. Debido a que no son especialistas, sus artículos se producen únicamente para el uso básico.

El comercio se encuentra en declive, pero las relaciones económicas no se interrumpen. Pese a que comienza un cierto comercio en el Atlántico, el centro más activo sigue siendo el Mediterráneo (de signo elitista), sostenido por artículos de gran calidad y costo (marfil, especias…). Estos artículos no estaban al alcance de todos, tan sólo de los nobles. Se importan de oriente y los encargados de mantener este tipo de comercio son los negotiatores.